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  Y, ¿si fuera ella?
    Corazón partío.
    La margarita dijo no.
    Un charquito de estrellas. 
    Si hay Dios.
Ese último momento.
Siempre es de noche.
Hoy que no estás.
Amiga mía.
Aquello que me diste.

Y, ¿si fuera ella? 

Ella, se desliza y me atropella. 
Y, aunque a veces nome importe 
sé, que el día que la pierda, 
volveré a sufrir por ... 
ella, que aparece y se esconde; 
que se marcha y que se queda; 
que es pregunta y es respuesta; 
que es mi oscuridad, mi estrella. 
Ella, me peinael alma y me la enreda; 
va conmigo pero, no se donde va. 
Mi rival, mi compañera; 
que está tan dentro de mi vida y, 
a la vez está tan fuera. 
Sé que volveré a perderme y 
la encontraré de nuevo 
pero con otro rostro y otro 
nombre diferente y otro cuerpo. 
Pero sigue siendo ella, que otra vez me lleva; 
nunca me responde si, al girar la rueda... 

ella, se hace fría y se y se hace eterna; 
un suspiro en la tormenta, 
a la que tantas veces le cambió la voz. 
Gente que va y que viene y, siempre es 
ella que me miente y me lo niega; 
que me olvida y me recuerda. 
pero, si mi boca se equivoca, 
pero si mi boca se equivoca y, 
al llamarla nombro a otroa 
a vece siente compasión por este loco, 
ciego y loco corazon. 

Sea, lo que quiera Dios que sea. 
mi delito es la torpeza de ignorar 
que hay quien no tiene corazon. 
y va quemando, va quemándome y me quema 
y, ¿si fuera ella? 

ella me peina el alma y me la enreda, 
va conmigo ... digo yo 
mi riva, mi compañera; esa es ella. 
pero me cuesta, cuando otro adió se ve tan cerca. 
y , la perde´re de nuevo, y otra vez preguntarpe 
mientras se va, y no hbrá respuesta. 
y,  si esa que se aleja ... 
la que estoy perdiendo ... 
y, ¿si esa era? y, ¿si fuera ella? 

Sea, lo que quiera Dios que sea. 
mi delito es la torpeza de ignorar 
que hay quien no tiene corazon. 
y va quemando, va quemándome y me quema 
y, ¿si fuera ella? 

... a veces siente compasión 
por este loco, ciego y loco corazón. 
¿era¡ ¿quién me dice, si era ella? 
y , si la vida es una rueda y va girando 
y nadie sabe cuándo tiene que saltar. 
y la miro... y, ¿si fuera ella? ¿si fuera ella? 

y, ¿si fuera ella?

Ese último momento 

Ahora que tengo la ocasión, 
quiero que hablemos los dos: tú, de mí; 
yo, de ti, del corazón, !que sí! 
Que nunca es bueno el momento 
hasta que no hay otra opción. 
Siempre es el mismo cuento... 
este último momento. 

Hoy que tenemos la oportunidad 
-la tengamos o no-, 
nos callaremos los dos: tú, por mí 
yo, por ti, por no enredar, !ya ves! 
¿por qué será que lo hacemos? 
Incluso, viendo llegar 
ese último momento, 
cuando no queda tiempo, cuando no queda tiempo, 
para decir, siquiera: 
"te voy a echar de menos" 

Si vas a irte...vete, pero no te despidas; 
sal de noche, sal a oscuras, 
sal descalza y de puntillas, niña. 
Vete, vete y cierra la puerta, 
que no quiero verte salir de mi vida. 

No más plazos aplazables. 
Si ha de ser así..., adelante. 
Y mejor este momento, déjalo 
para algún otro instante. 
Acabemos cuanto antes, 
nadie tiene que arrastrarse, 
ese último momento, vívelo, y los dem´s, 
los demás, que aguanten. 
Y los demás, que aguanten. 

Ahora no tengo la ocasión 
-no la tengo, que no, que más da, ya pasó-, 
cuánto lamento que al final 
no hablásemos ninguno de los dos, 
porque ahora nos sobra tiempo 
para pensar qué pasó 
ese último momento, cuando no tuve tiempo -ni tú-, 
para escribirnos versos de cuando aquellos besos. 

Si estás oyendo, vuelve. Ni siquiera saludes;
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 


 

Corazón Partío

Tiritas pa este corazón partío. 
Tiri-ti-tando de frío. 
Tiritas pa este corazón partío, 
pa este corazón partío. 

Ya lo ves, que no hay dos sin tres, 
que la vida va y viene y que no se detiene... 
Y, qué sé yo, 
pero miénteme aunque sea, dime que algo queda 
entre nosotros dos, que en tu habitación 
nunca sale el sol, ni existe el tiempo, 
ni el dolor. 

Llévame  si quieres a perder, 
a ningún destino, sin ningún por qué. 

Ya lo sé, que corazón que no ve 
es corazón que no siente, 
o corazón que te miente amor. 
Pero, sabes que en lo más profundo de mi alma 
sigue aquel dolor por creer en ti 
¿qué fue de la ilusión y de lo bello que es vivir? 

Para qué me curaste cuando estaba herío 
si hoy me dejas de nuevo con el corazón partío. 

¿Quién me va a entregar sus emociones? 
¿Quién me va a pedir que nunca le abandone? 
¿Quién me tapará esta noche si hace frío? 
¿Quién me va a curar el corazón partío? 
¿Quién llenará de primaveras este enero, 
y bajará la luna para que juguemos? 
Dime, si tú te vas, dime cariño mío, 
¿quién me va a curar el corazón partío? 

Tiritas pa este corazón partío. 
Tiritas pa este corazón partío. 

Dar solamente aquello que te sobra 
nunca fue compartir, sino dar limosna, amor. 
Si no lo sabes tú, te lo digo yo. 
Después de la tormenta siempre llega la calma. 
pero, sé que después de ti, 
después de ti no hay nada. 

Para qué me curaste cuando estaba herío 
si hoy me dejas de nuevo con el corazón partío. 

¿Quién me va a entregar sus emociones? 
¿Quién me va a pedir que nunca le abandone? 
¿Quién me tapará esta noche si hace frío? 
¿Quién me va a curar el corazón partío? 
¿Quién llenará de primaveras este enero, 
y bajará la luna para que juguemos? 
Dime, si tú te vas, dime cariño mío, 
¿quién me va a curar el corazón partío? 

¿Quién me va a entregar ... 
 

 

Siempre es de noche

Cuéntame cómo va cayendo el sol. 
Mientras hablas pensaré: 
Qué guapa estás, qué suerte ser 
la mitad del cuento de un atardecer 
que observo al escucharte, 
porque mis ojos son tu voz. 

Acércate, que cuando estemos piel con piel, 
mis manos te dibujarán, 
tu aroma me dirá tu edad. 
Junto a ti, unidos sin saber por qué, 
seguramente se me note 
el resplandor de una ilusión, 
porque a tu lado puedo olvidar. 

Que para mí siempre es de noche, 
pero esta noche es como un atardecer, 
si logras que a la vida me asome, 
tus ojos sean los que brillen. 
Y la luna que la borren 
que en mi eterna oscuridad 
el cielo tiene nombre: tu nombre. 
Qué no daría yo por contemplarte 
aunque fuera un sólo instante. 

Hace frío. Es tarde y tienes que volver, 
que alguien que te espera, seguro. 
Una vez más el tiempo se nos fue. 
¿volverás?, dime si mañana volverás 
como lo has hecho cada tarde, 
para contarme cómo muere el día. 

Y se marchó, ella se alejó de él. 
Pero como en las cartas ...: dos puntos, posdata, 
se me olvidaba, no me presenté. 
sólo fui testigo por casualidad, 
hasta que de pronto, él me preguntó: 
era bella, ¿no es verdad? 
"más que la Luna" -dije yo-, y él sonrió. 

Nunca más se hará reproches 
por intentar amanecer. 
No volverá a perderse en la noche, 
porque su alma hoy brilla con más fuerza 
que un millón de soles. 
Pero, en su eterna oscuridad, 
a veces se le oye a voces: 
qué no daría yo por contemplarte, 
aunque fuera un sólo instante. 

...por intentar amanecer. 
No volverá a perderse en la noche, 
porque su alma hoy brilla con más fuerza 
que un millón de soles. 
Pero, en su eterna oscuridad, 
a veces se le oye a voces: 
qué no daría yo por contemplarte, 
aunque fuera un sólo instante. 

Qué no daría yo por contemplarte, 
aunque fuera un sólo instante. 


 

La margarita dijo no

Bajo la lluvia y bajo el Sol, 
la margarita dijo no. 

Bajo la lluvia y bajo el Sol, 
la margarita dijo no. 

Bajo la lluvia y bajo el Sol, 
bellos e inmóviles los dos 
se prometieron no crecer. 
No sé por qué, me convenció. 
Hace tanto de aquello. 

Bajó la Luna y le habló: 
para volver, la condición 
es que hay que transformarse en ola 
y no dejar tu orilla sola, 
ni siquiera un momento. 

Pero les pudo la ambición: 
él quiso acariciar la Luna; 
ella, ser rosa y amapola. 
Y esperando visita, 
deshojé margaritas. 

Pasaron los años y ella se marchitó 
deshojando fantasías 
El niño se hizo mayor. 
No han vuelto a verle en la vida 
La margarita dijo no. 
La margarita dijo no. 

Pasaron los años y ella se marchitó 
deshojando fantasías 
El niño se hizo mayor. 
No han vuelto a verle en la vida 
La margarita dijo no. 
La margarita dijo no. 

Bajo la lluvia y bajo el Sol, 
la margarita dijo no. 

Bajo la lluvia y bajo el Sol, 
la margarita dijo no. 

Si bajas, Luna, escúchame, escucha tú esta vez: 
Para volver, la condición 
es que aprendamos a crecer, 
sin que caduque la pasión, 
aunque no me arrepiento. 

Sin que nos gane la ambición. 
Yo quise acariciar la Luna 
y ella ser rosa y amapola. 
Y, esperando visita, otra vez, 
Deshojó margaritas. 

Pasaron los años y ella se marchitó 
deshojando fantasías 
El niño se hizo mayor. 
No han vuelto a verle en la vida 
La margarita dijo no. 
La margarita dijo no. 

Pasaron los años y ella se marchitó 
deshojando fantasías 
El niño se hizo mayor. 
No han vuelto a verle en la vida 
La margarita dijo no. 
La margarita dijo no. 

Bajo la lluvia y bajo el Sol, 
la margarita dijo no. 

Bajo la lluvia y bajo el Sol, 
la margarita dijo no. 

Qué extraño es esto del amor, 
¿por qué preguntan a una flor? 

Bajo la lluvia y bajo el Sol, 
la margarita dijo no.

Hoy que no estás

Hoy que no estás, el mundo se ha vestido de gris;
depena, el cielo se va llorando por el jardín.
Hoy que no estás, mi cama no ha podido dormir.

Hoy que no estás, las calles son inútiles
o son el eco de tu risa, o son inútiles
Hoy que no estas, te extraña mi guitarra;
mi perro está triste; se ausenta a magia, niña.

Si no puedo verte, no quiero paisajes.
Si no me acompañas, ¿dónde voya ir?
si no podré jamás volver a acariciarte,
seré como una orilla sin mar, sin oleaje y brisa.
Me dirá que si, me dirá que si.

Me quedará en el aire un pensamiento,
que se irá sincero y lento,
y en el viento flotará, hoy que no estás.

Y que a pesar que me parece hasta mentira,
puede que la vida siga
pero si tú no estás... ¿pa qué?

y que a pesar que me parece hasta mentira,
puede que la vida siga
pero si tú no estás... ¿pa qué?
dime, ¿pa qué?

Hoy que no estás, voy a inventarme el final;
tú regresas y no nos separábamos más
es mi canción, no tengo que decir la verdad.

Diré que me besas y al darte la mano, oiremos violines y atardecerá.
Así cuando me entere que no estás aquí,
al menos mi canción me dirá que si
me dirá que si, me dirá que si, que te quedes.

Y quedará solamente un pensamiento,
que también ser irá, y te cuendo
que, en el viento flotará, hoy que no estás.

Y que a pesar que me parece hasta mentira,
puede que la vida siga
pero si tú no estás... ¿pa qué?

Y quedará solamente un pensamiento,
que se irá sincero y lento,
y en el viento flotará, hoy que no estás.
Y que a pesar que me parece hasta mentira
puede que la vida siga
pero si tú no estás... ¿pa qué?

Y que a pesar que me parece hasta mentira
puede que la vida siga
pero si tú no estás... ¿pa qué?

Hoy que no estás dime, ¿pa qué?
dirá que si te quedas...
me dirá que sí, me dirá que sí.
Me dirá que sí, me dirá que sí.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 


 

Un charquito de estrellas

Naufragué en un charquito de estrellas. 
Yo sólo quería navegar, poner mis ganas por velas. 
Y, el mar llené llorando por ella. 
Un sueño anclado en la Luna. 
No pude ver orilla ninguna y, normal 
que naufragase a tu vera. 
Entre la espuma que acaricia y atropella; 
como un verso del poema que escribí, 
se van borrando tus huellas. 
Mi ilusión es la cometa que se eleva 
y que se estrella contra mí, contra mí, contra mí. 

¿Dónde están los mares de verdad, gélidos? 
Y aquella brisa que me apagaba poco a poco el sol, 
¿dónde quedó? Las noches mágicas, ¿te acuerdas? 
de charquitos y de estrellas. 

Esta noche iba a brillar la Luna, 
pero la tormenta la asustó. 
Mañana, cuando salga el Sol, 
se reirá de ella, pero de nosotros no. 
Esta noche hay miles de estrellas 
y una mágica y radiante Luna llena. 

Y aquel charquito de estrellas 
resultó ser un desierto: 
sólo un espejismo de arena y de sal, 
de risas hoy verdaderas. 
Suelta velas y verás mi cometa 
que se eleva y que se va, que se va, que se va. 

¿Dónde están los sueños de verdad, cálidos? 
Y las tormentas de caricias, 
donde el huracán, amándonos. 
La noche es grande y es eterna. 
Ya no hay charcos; sólo estrellas. 

Esta noche brillará la Luna, 
porque la tormenta es nuestra amor, amor, amor. 
Mañana, cuando salga, el Sol llorará de envidia 
por ella y por lo que pasó. 
Esta noche hay miles de estrellas 
y una mágica y radiante Luna. 

Mañana, cuando salga, el Sol llorará de envidia 
por ella y por lo que pasó. 
Esta noche hay miles de estrellas 
y una mágica y radiante Luna llena. 

¿Dónde están los mares de verdad? 
¿Y las tormentas de caricias, donde el huracán?.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

Amiga mía

Amiga mia, lo sé, sólo vives por él,
que lo sabe también, pero él no te ve
como yo, suplicarle a mi boca que diga
que me ha confesado entre copas,
que es con tu piel con quien sueña de noche
yque enloquece con cada botón que
te desabrochas pensando en sus manos.
Él no te ha visto temblar, esperando
una palbra, algún gesto un abrazo.
Él no te ve como yo suspirando,
con los ojitos abiertos de par en par,
escucharme nombrarle.
¡Ay, amiga mía! Lo sé y él también.

Amiga mía, no sé qué decir,
ni qué hacer para verte feliz.
Ojalá pudiera mandar en el alma o en la libertad,
que es lo que a él le hace falta;
llenarte los bolsillos de guerras ganadas,
de sueños e ilusiones renovadas.
Yo quiero regalarte una poesía;
tú piensas que estoy dando las noticias.

Amiga mía, ojalá algún día escuchando mi canción,
de pronto, entiendas que lo que nunca quise
fúe contar tu historia
porque pudiera resultar conmovedora,
Pero, perdona, amiga mía;
no es inteligencia, ni es sabiduría;
esta es mi manera de decir las cosas.
No es que sea mi trabajo, es que es mi idioma.

Amiga mía, princesa de un cuento infinito.
Amiga mía, tan sólo pretendo que cuentes conmigo.
Amiga mía, a ver si uno de estos días,
por fín aprendo a hablar
sin tener que dar tantos rodeos,
que toda esta historia me importa
porque eres mi aiga.

Amiga mía lo se, sólo vives por él,
que lo sabe también, pero el no te ve
como yo, suplicarle a mi boca que diga que me 
que me ha confesado entre copas,
que es con tu piel con quien sueña de noche...

Amiga mía, no sé qué decir,
ni qué hacer para verte feliz.
Ojalá pudiera mandar en el alma o en la libertad,
que es lo que a él le hace falta;
llenarte los bolsillos de guerras ganadas,
de sueños e ilusiones renovadas.
Yo quiero regalarte una poesía;
tú piensas que estoy dando las noticias.

Amiga mía, princesa de un cuento infinito.
Amiga mía, tan sólo pretendo que cuentes conmigo.
Amiga mía, a ver si uno de estos días,
por fín aprendo a hablar
sin tener que dar tantos rodeos,
que toda esta historia me importa
porque eres mi aiga.

Amiga mía...


 

Si hay Dios

Eh, si hay Dios, 
seguramente entiende de emoción, si hay Dios... 
Eh, si hay Dios, 
seguramente entiende de emoción, si hay Dios... 
 
Podrás llevarte a aquellos que me importan, 
Despojarme de mis ropas, desviarme de la luz. 
Podrás llenar de oscuridad mis sueños, 
Podrás porque eres tú. 

Podrás romper de nuevo el juramento, 
deshaciendo las cadenas que te ataron una vez. 
Pero dame tú el valor, que tengo miedo. 
O, puedes darme una esperanza 
O, arrancarme, al fin las ganas de seguir por ti 
buscando entre mi almohada 
¿qué es una dama blanca? 

Eh, si hay Dios, 
seguramente entiende de emoción, si hay Dios... 
 
Podría haberte dicho que me importas. 
Eso... y un millón de cosas. Pude hacerlo 
y no lo hice y no sé por qué. 
Será porque es más fácil escribirlo 
o demostrarlo, que 
montar un numerito de esos de fatalidad, 
según lo que establece el reglamento 
del aparentar. 

Podría haber llorado un mar de lágrimas 
Saladas, arrojarme a los abismos 
y partirme en dos el alma, desatar la tempestad 
y el huracán de mi garganta, 
y confesar desesperado que no puedo con mi rabia. 

Aunque en mi actitud no soy tan evidente, 
no puedo sufrir más. 
Que el dolor cuando es por dentro es más fuerte, 
no se alivia con decírselo a la gente. 
 
Lloraré... si sé llorar, 
como el tímido rocío del clavel, en soledad. 
Estaré... todos se irán, ya lo sé 
A tu lado en cada golpe, 
como lo hacen las orillas y la mar, 
como lo hace el campo y el agua que lloverá. 
Podría ser más educado 
pero, el alma sólo entiende de emoción 
y si hay Dios, seguro entiende de emoción. 

Eh, si hay Dios, 
seguramente entiende de emoción, si hay Dios... 

Podría haber llorado un mar de lágrimas 
Saladas, arrojarme a los abismos 
y partirme en dos el alma, desatar la tempestad 
y el huracán de mi garganta, 
y confesar desesperado que no puedo con mi rabia. 

Aunque en mi actitud no soy tan evidente, 
no puedo sufrir más. 
Que el dolor cuando es por dentro es más fuerte, 
no se alivia con decírselo a la gente. 

Lloraré... 
como el tímido rocío del clavel, en soledad. 
Estaré... todos se irán, ya lo sé 
A tu lado en cada golpe, 
como lo hacen las orillas y la mar, 
como lo hace el campo y el agua que lloverá. 
Podría ser más educado 
pero, el alma sólo entiende de emoción 
y si hay Dios, seguro entiende de emoción. 
 
Eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay Dios... 
Eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay Dios... 
Eh, si hay Dios, sea como sea es simplemente amor, ¡ay Dios!... 
Eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, si hay Dios... 
Eh, si hay Dios, seguramente entiende de tu amor, si hay Dios... 
Eh, si hay Dios, seguramente entiende de emoción, ... 

Aquello que me diste

Inmensas tempestades, tu mano y la mía. 
Tienes algo... no sé que es. 
Hay tanto de melódico en tu fantasía... 
y un toque de misterio, mi límite. 
Conservo algún recuerdo que no debería, 
lo sé, ¿qué puedo hacer? 
A todos no ocurre: la monotonía 
nos gana la batalla alguna vez. 
Alguna vez, alguna vez, alguna vez.... 

Por eso, vida mía, por el día a día, 
por enseñarme a ver el cielo más azul, 
por ser mi compañera y darme tu energía; 
no cabe en una vida mi gratitud 
por aguantar mis malos ratos y manías, 
por conservar secretos en ningún baúl, 
capaz de ganar y de perder. 

Perdona si me ves perder la compostura. 
En serio, te lo agradezco que hayas sido mía. 
Si ves que mi canción acaso no resulta, 
 avísame y recojo la melancolía.... melancolía. 

Te dejaré una ilusión, 
envuelta en una promesa de eterna pasión; 
una esperanza pintada en un mar de cartón; 
un mundo nuevo que sigue donde un día lo pusiste. 
Tú eres esa mujer 
por quien me siento ese hombre capaz de querer, 
viviendo cada segundo la primera vez, 
sabiendo que me quisiste 
y todo aquello que me diste. 

Conserva mi recuerdo de piratería. 
Derrama los secretos: abre aquel baúl. 
Sigamos siendo cómplices en compañía, 
de aquello que me diste bajo el cielo azul. 
Por aguantar mis malos ratos y manías, 
por conservar secretos que me guardas tú.. 
Quiero ser por una vez, 
 capaz de ganar y de perder. 

Perdón si alguna vez guardé la compostura. 
No sabes lo que ha sido que hayas sido mía. 
Comprendo que agotaste toda tu dulzura, 
pero no me pidas, niña, 
la melancolía..., melancolía. 

Te dejaré una ilusión, 
envuelta en una promesa de eterna pasión; 
una esperanza pintada en un mar de cartón; 
un mundo nuevo que sigue donde un día lo pusiste. 
Tú eres esa mujer 
por quien me siento ese hombre capaz de querer, 
vivo cada segundo la primera vez, 
sabiendo que me quisiste 
y todo aquello que me diste. 

.. un mundo nuevo que sigue 
donde un día lo pusiste. 
Tú eres esa mujer 
por quien me siento ese hombre capaz de querer, 
vivo cada segundo la primera vez, 
sabiendo que me quisiste 
y todo aquello que me diste. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 


 
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